Iglesia de la Balbanera y Laguna de Colta: Guía para viajar al origen histórico del Ecuador
El viento en el páramo de Chimborazo no sopla, susurra. Es un silbido frío que parece traer ecos de siglos atrás, de cuando los pasos de los puruhaes y los conquistadores se cruzaron por primera vez en este valle alto. Me detengo frente a una pequeña estructura de piedra que, a simple vista, parece modesta, pero que sostiene sobre sus cimientos el peso de toda una nación: la Iglesia de la Balbanera . Cerré los ojos un momento y traté de imaginar aquel agosto de 1534. Mientras el resto de lo que hoy conocemos como Ecuador era aún selva y montaña virgen, aquí se colocaba la primera piedra de la fe cristiana en estas tierras. Al tocar sus muros de sillar, fríos y rugosos, sentí una conexión eléctrica con el tiempo. No hay aquí el oro recargado de las iglesias de Quito; hay algo más puro, una sencillez que impone. El relieve de piedra sobre la puerta, tallado con una ingenuidad que conmueve, es el primer capítulo de nuestra historia mestiza. El espejo de los Andes: Laguna...